Los frikis, como comprenderéis, suponen una porción suculenta de mercado para muchas compañías de diversos ámbitos, pero uno de los mercados en los que los frikis cobran especial importancia como clientes es, sin lugar a dudas, el de los videojuegos.

Así es, ésta tribu urbana está compuesta por ávidos consumidores de esta clase de material informático de ocio (bueno, realmente de casi cualquier clase de material informático en general). Al igual que con películas, cómics, libros o series de televisión, los frikis también se identifican con los personajes de los videojuegos. De hecho, éstos, los personajes de videojuegos, son quizás los personajes con los que más pueden llegar a identificarse. ¿Por qué? Es un mérito fraguado a fuego lento a través de incontables horas de vicio delante de un monitor.

Los publicistas lo saben (sabemos), de ahí que se recurra con frecuencia al frikismo para anunciar un producto friki. Siendo un poco aventurero, (como la mayoría de los teóricos de las ciencias sociales) y prescindiendo de una autoridad sobre mi mayor que la mía propia (como la mayoría de los teóricos de las ciencias sociales) puedo decir que esto es una manifestación del fenómeno del metafrikismo. ¿No os suena el término? Normal, lo acabo de acuñar y le dedicaré un post en profundidad más tarde.

Volviendo al tema del frikismo en la publicidad, he aquí un ejemplo bastante conocido:

A veces tanta es esta identificación con los personajes del juego que puede llevar a ciertos problemas de personalidad, como fue el caso de estos pobres frikis del animal crossing, un juego de la gamecube posteriormente convertido a la nintendo DS:

Creedme, esto es sólo un aperitivo. Hay una cantidad INMENSA de publicidad friki.